Mejicano, ingeniero de formación, sacerdote y ensayista. De gran memoria y vasta cultura, algo contracultural, pero profundo conocedor de la sociedad contemporánea, con perspectivas sugerentes de muchos temas actuales como la educación, la salud, la ecología y la inteligencia artificial. Tenía una personalidad muy carismática, fue un virtuoso de la amistad, incesante tejedor de redes humanas y pensador coral.
Como boomer descubrí a Illich y su Némesis Médica, siendo R1 de Medicina Preventiva y Salud Pública. Reconozco que me meneó la cabeza. Aunque hubiera escogido una especialidad no clínica, sus tesis eran desafiantes y rompedoras. En la obra aborda su dilema más trascendente, el que gira en torno a la salud, a la experiencia con la muerte, a la conciencia del tiempo finito, … desarrollando a partir de ellos las nociones de poder, subjetividad e identidad que tienen cabida en la existencia humana. Alerta tempranamente de la iatrogenia y del riesgo de la tecnocracia de la salud.
También Lalonde y la salud de los canadienses con su marco conceptual de los determinantes de la salud y, McKeown y el Rol de la medicina: ¿sueño, espejismo o némesis?, donde señala que la inversión de la sociedad en salud no es eficiente porque parte de un error en las premisas, desconociendo las influencias externas (el medio ambiente) y la conducta personal como determinantes capitales de la salud humana. Analiza los conceptos de salud y enfermedad, desde las enfermedades que han registrado una declinación histórica, la evolución de las enfermedades infecciosas, y su impacto en los servicios sanitarios.
Otro referente fue Rene Dubos y el Espejismo de la Salud, microbiólogo francés pionero en la búsqueda de antibióticos y en advertir que las bacterias de inmediato generarían resistencia contra ellos, debido a su gran capacidad de adaptación a cambios en su entorno. Desencantado de estas drogas y también de la medicina, que consideraba una utopía, estimaba que enfermedad y salud no eran meramente efectos biológicos, sino resultado de interacciones con el medio ambiente, con participación de elementos culturales, históricos y sociales, casi imposibles de cambiar.
Todos ellos fueron libros de cabecera para salir algo armado de la campana de Gauss de contenidos del grado de medicina y adentrarme como outlier en la incertidumbre y los retos de un sector de actividad económica con una base muy humana que no ha dejado de fascinarme por su carácter multifacético y poliédrico.
