La desinformación sobre el cáncer en redes sociales no solo distorsiona el debate público, sino que puede alterar decisiones terapéuticas vitales. Narrativas falsas como los supuestos "turbo cancers" amenazan con erosionar la confianza en tratamientos innovadores, como las vacunas de ARNm, poniendo en riesgo la salud de los pacientes y exigiendo una respuesta anticipada basada en la evidencia.
